Resumen

Fernando opina sobre la novela Nadie Vendrá a Rescatarnos, del escritor G. G. Velasco. No te pierdas por qué la recomienda.

Fernando opina: Nadie vendrá a rescatarnos.

Fetiche
m. Objeto material, de culto supersticioso en algunos pueblos, que es venerado como un ídolo:

Autor fetiche
m. G. G. Velasco.

¡Hola a todos! Sí, reconozco que me puedo haber excedido  con esta introducción que os he colocado. Pero lo cierto es que, como ya le expliqué al interpelado, siento que estoy dosificando sus novelas para no terminarlas y quedarme sin algo suyo para leer, y eso que todavía son más sus trabajos pendientes que los que ya he devorado. En fin, vamos a desgranar este libro Nadie vendrá a rescatarnos.

TítuloNadie vendrá a rescatarnos
AutorG. G. Velasco
EditorialAutopublicado
GéneroAventuras / Misterio
Número de páginas287
ComprarEn Amazon: digital, Papel

 

Sinopsis del libro Nadie vendrá a rescatarnos

Una novela de supervivencia en el sentido más insospechado de la palabra…
¿Alguna vez has fantaseado con coger un vuelo cualquiera y olvidarte de todo?

Pues eso es precisamente lo que hace el doctor Óliver Eldricht, sobrepasado por las circunstancias, justo antes de que su avión se estrelle en mitad del Pacífico y lo deje varado en una isla desierta junto a otra superviviente amnésica.

El problema es que ni Óliver puede confiar demasiado en lo que ven sus ojos, pues padece una enfermedad que le depara extrañas alucinaciones, ni su compañera de naufragio tiene tampoco muy claro qué es real y qué no debido a que sufre algún tipo de desequilibrio mental y ha perdido sus medicinas.

Nadie vendrá a rescatarnos propone a partir de ahí, con apenas dos personajes atrapados en el mismo escenario, una absorbente historia de intriga psicológica, melancolía y romanticismo que te hará dudar de todo y de todos hasta el punto de poner en cuarentena la lógica de tu propia percepción.

Introducción

En este apartado debería mencionar que el libro Nadie vendrá a rescatarnos fue finalista del Premio Literario Amazon en su edición de 2019 y que, en esta misma web, ya tiene su propia reseña. Peeeeeero, siempre hay un pero, el hecho de que el primer dato ya sea conocido de sobra y de que el segundo dato exista, provoca que esta reseña se marche por un camino diferente.

Recuerdo la primera vez que quedé con mi amiga Erika para tomar unas cervezas. El 95% de la conversación giró en torno a la literatura, como debe ser, y un comentario como todos los demás fue: «¿has leído a G.G. Velasco? No veas cómo escribe.» Tardé en seguir su consejo, como siempre hago, pero cuando pasó por mis manos su libro Lo que define a una llama, comprendí a qué se refería. No tardé en ponerme con Dögunljósey, la cual es, para mí y en un pedestal muy difícil de alcanzar, su mejor obra (repito, me faltan unas cuantas por leer).

En este apartado solo me falta por añadir que Velasco es un autor complicado para todo (en el mejor de los sentidos). Sus obras son difíciles de catalogar, y es que él es uno de los abanderados de no encasillar la literatura en géneros (me ha costado decidir qué etiqueta ponerle en la tabla superior), y su misma escritura es complicada de titular. Tiene un estilo tan característico que hace que no puedas leer sus novelas de forma superficial.

Al turrón

Sí, vamos al lío, que me enrollo con los preliminares. La novela comienza como la resonada serie Lost, aquella que nos embaucó a todos hace ya casi dos décadas (qué viejo me siento ahora mismo). Un avión en el que cada pasajero tiene su historia detrás y en el que, podrás fantasear, los principales protagonistas hilarán sus vidas entre sí. Nada de eso. En el libro Nadie vendrá a rescatarnos no hay un solo acto convencional, y es que a sus dos personajes y únicos protagonistas les resbalan los clichés por encima de la piel.

Óliver y Coral consiguen eclipsar los paradisíacos paisajes de una recóndita isla del pacífico, anulando todo cuanto les rodea. La tensión en forma de pasión, sospecha y recelo envuelve a ambos desconocidos en una vorágine de dimes y diretes, engaños y omisiones veladas en las que la psicología enreda una relación que, ya de por sí, estaba abocada a la destrucción.

Tanto con tan poco

Para ser sinceros, os voy a confesar que esta no ha sido mi novela favorita de G. G. Velasco. Tal vez no sea recomendable comenzar una sección de la reseña con esta frase, pero trato de contextualizar lo que quiero expresar: el libro Nadie vendrá a rescatarnos, que para mí ocupa el tercer lugar entre los tres trabajos suyos que he leído, ocuparía el número uno en casi cualquier lista que me pusieras por delante. Es asombrosa la forma que tiene el autor para crear una atmósfera que te aísla de todo lo demás, con tan solo dos seres humanos y una isla desierta.

En el libro Nadie vendrá a rescatarnos nos toparemos con un choque de mentes, y duelo de enfermedades y de personalidades, en muchos momentos, contrapuestas. Jugaremos con la fantasía, con las falsas realidades hasta el punto de dudar sobre qué es real y qué no. En ese coqueteo reside la grandeza de esta novela, en mi opinión. Dudar acerca de si nos encontramos ante dos personas evadidas por sus penurias y enfermedades o si, por el contrario, nos estamos dando de bruces con una novela de fantasía camuflada tras un thriller paradisíaco.

¿Entendéis a qué me refería con que las novelas de Velasco no se pueden catalogar?

El tótem de Origen

Uno de los detalles que más caracteriza a la escritura de G. G. Velasco es que, como todo en ella, no hay nada tradicional. Es algo que, por una rama diferente, trato de aplicar a mis obras desde el inicio. No siempre debe haber un «felices para siempre» ya que, el hecho de aplicarlo por defecto, le resta fuerza a una historia.

Obviamente, no voy a desvelar nada del desenlace, pero solo he de decir que, en cualquiera de sus obras, hay que leer siempre hasta la última página. Hasta la última palabra, para estar más seguros. Claro que, en el momento en el que le leas, será imposible no alcanzar con cierto punto de excitación el punto y final.

Conclusión 

Esta vez seré breve: la conclusión no es que leas el libro Nadie vendrá a rescatarnos, no. La conclusión es que leas cualquiera de las obras de G. G. Velasco. A la de ¡ya!.

Visita mi página de autor para saber más sobre mí.

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