Resumen

Historia y suspense en una de las primeras novelas publicadas por Juan Gómez-Jurado.

Fernando opina: El emblema del traidor

¡Hola, mi gente! Por aquí me hallo de nuevo, y lo cierto es que llevo semanas queriendo escribir esta reseña, y sin tiempo para hacerlo. El autor que hoy nos ocupa, que quizás os suene de algo, es uno de esos a los que suelo leer cada mucho tiempo. No devoro sus novelas en cuanto las publica, y no sigo la corriente de los best-sellers que saca en el momento que lo hace. ¿Por qué? Muy simple: porque me gusta saborear sus obras. Me ocurre, aunque suene paradójico, con los autores que más me llenan: César Pérez Gellida, David B. Gil o G. G. Velasco. No quiero leer todas sus obras de golpe y, de repente, quedarme sin nada suyo entre mis manos. Como sabéis, hablo de Juan Gómez-Jurado.

TítuloEl emblema del traidor
AutorJuan Gómez-Jurado
EditorialPlaza & Janés
GéneroSuspense, histórico
Número de páginas464
ComprarEn Amazon: digital, Papel

 

Sinopsis del libro El emblema del traidor

Una novela de Juan Gómez-Jurado inspirada en un caso real que recorre la historia de un emblema vinculado al círculo de poder de la Alemania nazi. 

Es 1940. Un barco mercante rescata a un grupo de alemanes que viajan en una embarcación a la deriva. Como muestra de agradecimiento por el amable y decisivo gesto, el capitán recibe un obsequio: un emblema de oro y piedras preciosas. Alrededor de ese emblema gira la historia de Paul, un joven huérfano en el Munich de entreguerras, que quiere descubrir, cueste lo que cueste, la verdad sobre la muerte de su padre. A las dificultades para sobrevivir en un periodo tan oscuro, se le añadirán el amor incondicional por una chica judía, la incesante persecución de su primo y su entrada en la masonería.

Introducción

Así pues, he hecho un pequeño parón en mi aventura por los autopublicados para ascender a quien se encuentra en la cima de la literatura española. Ya sabéis que todo lo que toca Juan lo convierte en oro, y de vez en cuando, es muy bueno volver a leer a los más famosos, para cotejar si la brecha entre unos y otros es más o menos grande.

Desde luego, con Juan no fallas. He leído todas sus obras publicadas a excepción de la segunda, Contrato con Dios, y la última, Rey Blanco (cierre de su trilogía más exitosa). Esta vez me he querido desmarcar y retroceder a otra de las novelas de sus inicios, el libro El emblema del traidor, que no ha hecho sino confirmarme (una vez más) que este hombre escribe de fábula desde la primera de sus publicaciones.

Vis a Vis

Hay un debate que, cada vez, sale más a la luz, y es el de cuánta diferencia hay entre autores autopublicados y escritores contrastados en grandes editoriales. Por un lado, se repudia al autopublicado y se le margina en algunos aspectos. Muchos lectores que, ya sea por desconfianza o desconocimiento, se limitan a leer a los autores consagrados. Por otro lado, los que han descubierto joyas de la autopublicación, que les defienden, valoran y ensalzan un trabajo en el que el cien por cien del esfuerzo corre de su cuenta.

Obviamente yo, como autor autopublicado, no voy a entrar en ese debate. Yo solo quiero decir que, como en cada corral, hay gallinas de todo tipo. Hay obras publicadas en sellos internacionales que caerían en el olvido de tratarse de un autor sin renombre, y hay escritores, como Juan, que se merecen el puesto que ostentan en el olimpo de la literatura contemporánea. En el otro bando, tenemos obras autopublicadas (muchas, a patadas) que merecen compartir escaparates principales, codeándose con Los Gómez-Jurado, las Redondo o los Reverte, y sin embargo, la escasez de revisión también propicia que en el océano de la autopublicación se encuentren absolutos desastres de la escritura.

En definitiva: que en todos los campos se puede recoger el mejor fruto que llevarse a la boca. Simplemente, en algunos tenemos que buscar un poco más.

¿A qué hemos venido?

Sí, me voy a meter en materia, porque llevo la mitad de la reseña y todavía no he comenzado. El libro El emblema del traidor es una pedazo de novela, como no podía ser diferente con el autor que la firma, en la que tendremos absolutamente de todo. Es una de esas historias a lo Ken Follett, en el sentido de que viviremos gran parte de la vida de los protagonistas. Conoceremos a Paul, personaje principal, a una edad muy temprana, y realizaremos con él el camino de su vida hasta alcanzar la madurez de la misma.

Paul Reiner se encuentra en una situación familiar muy enredada. Los oscuros vacíos del pasado de su difunto padre, los silencios de su madre y las mofas de su primo y compañeros del colegio le hacen querer investigar acerca de todos los huecos que no sabe cómo rellenar. Con el transcurso de los años y los acontecimientos, esto se convierte en una obsesión. La enemistad con su familia aumenta, al mismo tiempo que la conexión amorosa con Alys Tannenbaum se convierte en otro de los pilares de la historia.

El marco

Y ¿dónde sucede todo esto? Y ¿cuándo? El libro El emblema del traidor, aunque está salpicado un poco de aquí y un poco de allá en alguno de sus tramos, transcurre en la Alemania de entreguerras. El auge y ascenso del nazismo alemán, en el momento en el que los judíos como Alys pasan de una posición de igualdad a tener que esconderse. Si mezclamos en una coctelera los ingredientes propios de la historia junto con el marco en el que se vive, sacaremos un zumo de lo más completo para pasar grandes ratos junto a nuestro libro.

Como único aspecto negativo, y esto es algo totalmente subjetivo por mi parte, mencionaría que la presencia de la masonería en la historia no me ha aportado nada a la experiencia de lectura. Entiendo su inclusión, pero quizás no tanto la importancia que cobra en el relato. Pero repito que esto es solamente una apreciación personal.

Conclusión 

La conclusión, y eso es algo sabido antes de leer esta reseña, es que cualquier cosa que leas de Juan Gómez-Jurado es tiempo muy bien invertido. Al final, quien es un éxito de ventas con cada novela que publica, no lo es por casualidad, sino por trabajo y constancia. Un lugar al que muchos querríamos llegar algún día, un perfecto espejo en el que mirarse.

Visita mi página de autor para saber más sobre mí.

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