Resumen

Impotencia, tensión y muerte a caballo entre Bilbao y Florencia.

Fernando opina: Adagio Rojo

¡Hola a todos! Son más de cuatro meses sin publicar una reseña por aquí. Demasiado tiempo, ¿verdad? Hay épocas para todo, y en esta última he tenido que dedicarme más a terminar mi próxima novela y hacer su primera revisión, dejando de lado por un tiempo la lectura. Lo cierto es que el libro que hoy nos ocupa lo terminé hace más de un mes, pero entre unas y otras cosas, es hoy cuando me pongo a plasmar mis impresiones a través del teclado en la reseña Adagio Rojo.

Así que, sin más preámbulos, vamos a desmenuzar una novela con la que merece la pena hacerlo: Adagio Rojo, de Jon Gisasola.

TítuloAdagio Rojo
AutorJon Gisasola
EditorialAutopublicado
GéneroThriller, novela negra
Número de páginas384
ComprarEn Amazon: digital, Papel

 

Sinopsis del libro Adagio Rojo

Bilbao, 2019. Un par de piernas humanas aparecen flotando en la ría, frente a la Iglesia de San Antón.

Basílica de San Lorenzo, Florencia. El cadáver sin piernas del ex-oficial de la Ertzaintza Mikel Labairu es encontrado frente a la basílica.

Kate Capshaw y Olivia Mendoza deberán investigar los crímenes, cayendo poco a poco en la trampa urdida por una organización criminal que parece haber regresado. Y esta vez, La Corte de los Diez está dispuesta a todo con tal de cumplir su cometido.

Introducción

Quien me conozca, sabrá que Florencia es una ciudad que, sin haber visitado, me toca la fibra. ¿Que por qué? Porque es el escenario de mi primera novela, La deshonra de Mazzola. Nunca he sabido el motivo de mi atracción hacia este lugar. No sé si tendrá algo que ver el Ezio Auditore de Assassin’s Creed, o si se tratará de algo que venga desde el subconsciente más profundo. Quizás estuve allí en una vida pasada. En fin, que me pongo espiritual y me voy por las ramas.

Jon Gisasola debuta en el terreno de la novela —antes publicó Po(h)esiak, un poemario— con un trabajo que salta desde Florencia hasta Bilbao con una sorprendente ligereza. Un thriller ágil y que, con el trascurso de las páginas, se vuelve cada vez más adictivo.

Kate y Olivia, Olivia y Kate

A falta de una, toma dos. Desde luego, en el libro Adagio Rojo (primera parte de la serie La Niña) no será por escasez de mujeres con personalidad. Kate y Olivia serán las portavoces que nos guiarán en el devenir de los acontecimientos. Viviremos desde sus pupilas una sucesión de crímenes ante los que nada pueden hacer. Los elementos externos, las ataduras de sus superiores jerárquicos o, por qué no, los errores propios, propiciarán que el caso se enrede y sus seres queridos sufran más de lo debido.

Hay un par de pasajes, mediada la novela, que cambian el rumbo de la misma. Ese tipo de escenas que te alcanzan el corazón, y ahí es cuando Adagio Rojo termina por atraparte.

¿Precuela? ¿Preludio?

Como os he dicho antes, el libro Adagio Rojo es la primera Novela de Jon, pero lo cierto es que hay una publicación previa que nos puede ayudar a situarnos. Noches de ceniza es su título, y se encuentra a medio camino entre llamarse primera novela, ser una precuela o, simplemente, identificarlo como una presentación. Escribo estas líneas porque Adagio Rojo se puede leer de forma independiente. Yo lo he hecho y no he tenido ningún problema, pero sus primeras páginas pueden resultar un poco confusas si no has pasado primero por Noches de ceniza que, por otra parte, le entrega una dimensión más amplia a lo que ocurre en la novela que hoy destripamos.

La chicha

Vamos a lo importante: la historia. La corte de los diez es una organización que se esconde detrás de una serie de asesinatos que hacen tambalearse dos ciudades tan importantes como Bilbao y Florencia. Sus respectivos cuerpos policiales, en jaque al no poder dar caza a un ente que ni tan siquiera sospechan que existe. La impotencia atenaza a los inspectores de ambas capitales, y el tiempo se sucede sin que exista ningún avance significativo. Solamente la aparición de una figura inesperada logra desenredar la situación. Y hasta aquí puedo leer.

Vamos a hablar de la pluma del autor. La escritura de Jon Gisasola es bastante fina; de hecho, y esto lo digo como un elogio, he necesitado leer más de una vez algún pasaje para apreciar las sutilezas de su prosa. La elegancia es una de sus señales, y es un ejemplo de que lo más importante no siempre es el qué, sino el cómo. Una novela que, de ser escrita por otras manos, pasaría desapercibida, pero al hacerlo de la forma preciosista que lo hace, te instala en el mismo hermoso vagón de la muerte en el que viajan las víctimas de la novela.

Conclusión 

No todo libro es para cualquier momento. Hay ocasiones en las que el cuerpo te pide una lectura densa y profunda, y otras en las que necesitas algo más liviano y fresco. El libro Adagio Rojo es uno que, sin ubicarse en ninguno de los dos extremos, coge aspectos de uno y otro. Es de lectura ágil, pero su contenido es profundo. Te sumerge en una trama oscura repleta de tensión, pero a la vez tu mente te pide que avances más. Desde luego, si hay algo que te puedo asegurar es que se trata de una novela con la que no te vas a aburrir.

Visita mi página de autor para saber más sobre mí.

2 Comentarios

  1. No me sonaba de nada. No pinta mal, pero ahora msimo tengo mucho pendiente así que lo dejo pasar. Quizás más adelante.
    Besotes!!!

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